En enero del 2018, con toda la energía de un nuevo año, la novedad de mi diagnóstico, y las ganas insuperables de hacer algo, lo que sea, con este nuevo superpoder que tenía, con este nuevo papel firmado que de repente avalaba toda mi experiencia, nació este blog.

La evolución desde esa primera idea en mi cabeza a lo que hoy se convirtió La Chica de Sombrero no deja de sorprenderme. Además, trato de recordar a la persona que creó este blog, que se sentó y decidió publicar sus ideas, y me veo a mí misma hoy, aquí, sentada frente a la pantalla escribiendo esto, y pienso en lo diferentes que somos. La misma persona, claro, pero a la vez, alguien totalmente distinto.

Este año en particular ha sido una experiencia… única. No solo para mí, sino para el mundo entero. Hemos escuchado una y mil veces que estamos viviendo tiempos difíciles, y a cada uno les ha tocado de diferente manera, y cada uno ha reaccionado distinto a la esta nueva realidad.

En mi caso, me pasó que por muchos meses, sentí que no tenía nada bueno que decir, entonces opté por el silencio.

Pensé que este lugar estaba para compartir positividad, la cara linda de la moneda del TEA, que solo podía contarles las ganancias. Cada vez que atravesaba alguna dificultad, o les compartí alguna parte oscura de mi experiencia, como en este artículo, siempre intento terminar con una nota de positividad.

Entonces intenté recordar esa chica del 2018, pensé en esa persona que escribió aquel primer artículo, que eligió este nombre y decidió compartir un pedacito de su ser con el vasto mundo del internet. En ese momento, no era la idea ser siempre positiva. La intención era compartir mi experiencia. De hecho, al comienzo había decidido ser anónima, y no comentar en mi círculo cercano de la existencia de este blog. El propósito era ser honesta.

No he sido honesta.

De hecho, considero que no fui honesta desde el primer artículo. Les dije que mi diagnóstico me dió la libertad de poder hablar desde mi punto de vista sin “miedos”. Pero tenía miedo, mucho miedo. Estaba y estoy completamente aterrada de compartir mi punto de vista, mi realidad. No quería que mi círculo de conocidos conociera este pedacito de mí, y cuando encontraron mi blog y me empezaron a reconocer, y empecé a compartirlo entre mis amigos y familiares, entonces decidí ser positiva, y light. No porque fuera lo que pensaba, sino porque era lo que quería que ellos vieran de mí.

Por eso, hoy quiero presentarme de nuevo.

Les cuento Un Poco Sobre Mí:

¡Hola a todos mis nuevos (y viejos) lectores! Me presento…

Soy una chica de 23 años, me llamo María José, pero me pueden decir Josi,  Sherlokiana o la Maestra Jedi, o, como me decían mis compañeros: La Chica de Sombrero.

Hace unos años me diagnosticaron a mí, a mi padre y a dos hermanos con TEA (Trastorno del Espectro Autista). El diagnóstico no fue más que una confirmación de lo ya sabido, no por eso menos importante. Fue y es una herramienta increíble para conseguir lo que necesitamos y nos empodera a hablar y compartir nuestras experiencias en este mundo neurotípico. De mi parte, tengo muchísimo que decir, el tema me apasiona, y por eso nació este proyecto.

Este espacio va a ser para publicar acerca de mi experiencia con el TEA, con la intención de concientizar acerca de esta condición, compartiendo desde la primera persona y ofreciendo mi apoyo y ayuda a quien lo necesite y le interese. El autismo es una condición que no es muy bien entendida por el público en general, y me gustaría cambiar eso, mostrando como es en realidad vivir dentro del espectro, con todo lo negativo y lo positivo.

Soy la mayor de ocho hermanos, que son mi todo. Me gusta la música, amo leer, y, como podrán observar, me encanta escribir. Soy niñera, y me apasiona mi trabajo, suelo comentar que es una lástima que donde vivo no sea una opción viable para mi futuro (no puedo vivir de eso), porque realmente es un trabajo hermoso. Aprendo mucho de los pequeños, de conocer el mundo a través de sus ojos.

Aquí van a encontrar artículos sobre TEA, anécdotas personales, mi poesía y divagues en general. Espero que lo disfruten y pueda serles de ayuda.

Con mucho amor, y ansiosa por seguir creciendo,

La Chica de Sombrero.

Un poco sobre mí, recreación de la primera imagen de este blog, actualizada.

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